El 27 de julio fue declarado como el Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello con el objetivo de llevar un mensaje a la población destinado a la prevención y al tratamiento de este tipo de enfermedad.

El Cáncer de Cabeza y Cuello ocupa un lugar destacado siendo el 7to en importancia. Representa del 10 al 15% de toda la patología maligna. De manera particular nos referimos al cáncer de la cavidad oral, faringe, laringe y senos paranasales.

Entre sus causas más importantes y prevenibles se destacan el consumo de tabaco y alcohol, elementos que cuando van asociados potencian su acción cancerígena.

Otros factores que pueden causar estas enfermedades son: el mal estado dentario; el traumatismo repetido en la cavidad oral; dieta inadecuada y algunas virosis como el virus de Epstein Barr (que provoca la mononucleosis) y el virus del papiloma humano (HPV). Este último se transmite sexualmente y sobre todo favorece el cáncer en la región de la orofaringe.

Es deseable para su prevención y control integrar un grupo de profesionales entrenados para su detección temprana y tratamiento oportuno. Además del profesional médico, los odontólogos y estomatólogos juegan un rol muy importante en la detección temprana de la enfermedad.

La presencia de lesiones en la cavidad oral, cambios en la voz, dificultad para tragar o la presencia de algún bulto en la cara o en el cuello, son muchas veces, las primeras manifestaciones.

La mejor manera de prevenir la enfermedad es desterrar el consumo de alcohol y del tabaco, controlar la higiene bucal, aplicar las vacunas contra HPV en edad temprana, cuidarse al momento de las relaciones sexuales y consultar rápidamente con un profesional de la salud al notar cualquiera de los síntomas y signos descriptos.

El Cáncer de Cabeza y Cuello tratado en Estadios tempranos tiene muy buen pronóstico. La acción combinada de la cirugía y otros tratamientos oncológicos logra éxitos de hasta el 90%. No ocurre lo mismo con el cáncer avanzado en el cual la sobrevida a los 5 años es pobrísima.

El cáncer más letal es aquel que no se trata a tiempo.